Saltar al contenido

Hawking, burro

enero 7, 2011

Pedro Armas
Hawking, burro, la Creación fue cosa del Creador, como su nombre indica. Eso del Big Bang es algo comercial, puro marketing científico. Hasta el nombre es contradictorio, pues al principio ni hubo explosión, ni fue grande, ya que el universo surgió de una singularidad pequeñísima, a la que siguió la expansión del propio espacio. Intentar convencer a la gente de que la teoría de la relatividad general , sumada a las observaciones de isotropía y homogeneidad de las galaxias, así como a sus cambios de posición, permite extrapolar las condiciones del universo antes o después en el tiempo, para concluir que en el pasado el universo tenía temperaturas y densidades mayores y que debería haber evidencias de un fenómeno de radiación de fondo de microondas, y considerar evidencias empíricas de ello la expansión del universo apreciada en el corrimiento hacia el rojo de las galaxias, las medidas verificadas en el fondo cósmico de ese microondas y la proliferación de elementos ligeros, coincidentes con la función de correlación de la estructura a gran escala del mismo, es confundir a la gente de buen corazón. Menos mal que Benedicto les aclara que “el universo no es resultado del azar, como algunos quieren hacer creer”. Hawking, burro, ¿cómo puedes decir que “no es necesario invocar a Dios para que encienda la mecha y ponga el universo en funcionamiento”? Tus teorías son incomprensibles para la buena gente. Menos mal que Benedicto les aclara que “no se debe dejar limitar la mente con teorías que siempre llegan sólo hasta cierto punto y que, si uno se fija bien, no están en competencia con la fe, pero no pueden explicar el sentido último de la realidad”. Hawking, burro, ¿cómo puedes fiarte de un laboratorio de investigación en física de partículas, donde se provocan intencionadamente colisiones múltiples de protones casi a la velocidad de la luz, para imitar las condiciones en que supuestamente surgió el universo? La buena gente no ha visto un protón en su vida. Menos mal que Benedicto les aclara que lo que deben hacer es “descubrir en el universo la sabiduría del Creador, pero no mirando por cualquier telescopio, sino con los ojos profundos de la razón”. Benedicto sabe que la buena gente es razonable. Benedicto comprende a la gente. La gente comprende a Benedicto. A Benedicto se le entiende, a ti no. Benedicto es infalible, tú no.

Advertisement
Sin comentarios aún

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.